¿Cuánto me cuesta ir al trabajo en coche todos los días?

ir al trabajo en bus: la mejor forma de evitar sobrecostes en el transporte
¿Cuánto me cuesta ir al trabajo en coche todos los días?
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La nómina que recibe un trabajador al final de mes es una cifra inexacta de los ingresos que está obteniendo. Si queremos saber realmente lo que estamos ganando, estamos obligados a descontarnos determinados gastos mensuales derivados del trabajo.

Los desplazamientos diarios, las comidas u otros gastos adicionales correspondientes a nuestra rutina laboral pueden sumar una gran cantidad de dinero que incide directamente en el sueldo que percibimos.

Las personas que utilizan el coche para ir al trabajo deben afrontar, generalmente, un gasto mayor que las que utilizan otro transporte. No solo debemos tener en cuenta la gasolina que consume el vehículo, sino una gran lista de variables:

 

  • El seguro: el precio medio de un seguro a todo riesgo sin franquicia hasta los tres años, que nos cubre el siniestro total y daños menores, es de 1.050 euros.
  • Las revisiones y mantenimiento: las estimaciones más optimistas establecen un gasto de 6.500 euros a lo largo de 10 años para hacer frente a las diferentes revisiones o reparaciones que debemos hacer dependiendo también de los kilómetros que hagamos.
  • La ITV: a los cuatro, seis, ocho y diez años de la matriculación del coche debemos pasar la ITV. La suma de 50 euros por inspección da un total de 200 euros.
  • Los gastos variables: una plaza de garaje, el combustible, impuestos, gastos de aparcamiento, lavados, peajes… Este apartado depende según cada persona, aunque no existe ninguna duda de que se trata de un volumen de condicionantes que pueden incrementar considerablemente el precio del mantenimiento de un coche.

 

Ir en coche al trabajo, además, es un gran causante de estrés para los conductores, e incluso más que la propia actividad laboral para muchos trabajadores. Asimismo, las personas que se lanzan a la carretera cada mañana cada vez son más conscientes de que la ruta hacia el trabajo es más impredecible. Llegar al trabajo tarde algún día de la semana, valorar un cambio de domicilio o de trabajo o que no salgan las cuentas a final de mes son solo algunas de las consecuencias de estos trayectos rutinarios marcados profundamente por circunstancias negativas. Es algo comprensible que se busquen con necesidad alternativas al coche.

El resto de transportes que se utilizan para desplazamientos largos tampoco brillan por sus prestaciones. Según un informe de La Caixa, los usuarios que no utilizan el coche, es decir, el tren, metro u otros, son los que más tardan en llegar al trabajo, con 97 minutos de media para este tipo de desplazamientos. El tiempo que perdemos para llegar al trabajo está valorado entre 8 y 12,7 euros al día euros dependiendo del transporte.

 

Las ventajas de ir al trabajo en autobús

 

La decisión de elegir el transporte más adecuado es un dolor de cabeza para muchas personas, para las que llegar a tiempo al trabajo durante las horas punta es totalmente una odisea y un importante gasto de dinero.

Barcelona o Madrid son dos buenos escenarios para ello ya que, sin tener el tráfico caótico de ciudades como Bangkok, Estambul o Ciudad de México, son dos de las grandes ciudades europeas más congestionadas. Los barceloneses y los madrileños viven confrontando y optimizando por necesidad las opciones más factibles para sus desplazamientos diarios.

En este sentido, las rutas al trabajo en autobús representan una alternativa que está satisfaciendo a usuarios que buscan no solo el medio de transporte más rápido para llegar al centro laboral, sino también el que mejor prestaciones concede al usuario para rentabilizar el presupuesto para el transporte.

Ver tu serie favorita, organizar las tareas del día, escuchar música o leer la prensa es la mejor manera de empezar el día, o de acabarlo. El desplazamiento hacia el trabajo no puede ser el peor momento del día. ¿Te animas a dar un vuelco a tu rutina?

 

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